Así pues, el que suscribe, tras cumplir 50 añitos publicando su primer libro, se dijo para sí que tenía pendientes muchas intenciones aplazadas entre las que se encontraban las de asistir a conciertos y festivales Folk de los muchos que salpican el mapa y el calendario estival, a saber:
Asistí el 22 de julio a un concierto del festival itinerante "Eurofolk" que se viene celebrando este año en el Jardín Botánico de Córdoba para el que estaba anunciada la actuación de LA CONJURA, una jóven banda de Osuna (ellos insistieron especialmente en el gentilicio) que recoge aires celtas tamizados por la campiña sevillana y tras ellos me llevé la sorpresa, pues no estaban anunciados en principio, de poder escuchar nuevamente al grupo señero del Valle de los Pedroches de Córdoba ALIARA que mejora con los años como el buen vino y cuya labor recopiladora de la tradición musical del norte cordobés es de admirar, igual que su tesón para seguir organizando en estos tiempos de recortes, el festival "FOLK POZOBLANCO" al que asistí también, por primera vez, al día siguiente y donde mi hija pequeña y mis sobrinos disfrutaron como locos con el grupo infantil vallisoletano LA CARRACA, maestros del Corro la Patata y de la Jerigonza de los que conservo el primer disco que editaron en LP, que he usado mucho en el colegio y que tuve la suerte de que me firmaran.
A final de julio disfruté, también por primera vez, un par de noches del Festival Parapanda de Íllora (Granada). El día 30 actuó otro grupo señero que ha recogido magistralmente la tradición de la Alpujarra y otras zonas de Granada, LOMBARDA, al que sigo también desde hace años; y también fue un descubrimiento para mí poder escuchar a Eliseo Parra, músico con una larga y dilatada trayectoria, conjuntamente con el grupo de percusión tribal COETUS Sencillamente una maravilla. El día 31 le tocó el turno a los aires celtas-gallegos del gaitero más famoso y aplaudido "all over the world": Carlos Núñez. No defraudó y el recinto estaba abarrotado, me gustó a pesar de que las figuras consagradas van de eso, de figuras.
Sería inútil contar aquí en qué consiste esta fiesta, sólo comentaré que disfruté de una tarde y noche únicas escuchando a rondas castellanas y extremeñas, cuadrillas de ánimas murcianas como la CUADRILLA DE TORREAGÜERA y pandas de verdiales malagueñas con las que la gente del grupo de Motilleja tiene una relación especial y una influencia mutua. El pellejo ya no me aguantó a quedarme para la Fiesta del Agua que fue el domingo 18 por la mañana.
Así pues, para quien esté interesado en el tema recomiendo y remito a la página de la Ronda de Motilleja en My Space donde se pueden ver numerosos videos de este grupo y de esta fiesta inenarrable. También se pueden buscar más videos en YouTube buscando "La Chicharra" "Motilleja" o "Ronda de Motilleja". La dirección es:
De como me impactó esta fiesta y de lo que disfruté da testimonio lo que sigue a continuación que son unas SEGUIDILLLAS que yo he llamado primero CHICHARRERAS y después MANCHUZAS y que están dedicadas por supuesto a la gente festera de MOTILLEJA. Allí aprendí una vez más algo que ya sabía y es que el folclore musical español es en el fondo el mismo en Castilla que en Andalucía o Murcia, que las coplas que cantaban las rondas, las pandas o las cuadrillas eran las mismas o se parecían mucho a las que mi padre me enseñaba de las que en su juventud cantaban y bailaban por estos terrenos, en las “Mudanzas, el Chacarrá o el Fandango (de corro o ronda, no flamenco).tiene tu calle
cada vez que tú pasas
las mueve el aire.

(Con mi admiración a la Ronda de Motilleja & Cía)
Las navajas mejores
son de Albacete,
buen acero, buen filo,
buen soniquete.
Navajas de Albacete
no las regales,
que dicen que se cortan
las amistades.
Si te piden la mula
nunca la prestes,
ni mujer, ni navaja,
porque las pierdes.
Ni Mota ni Motilla
tienen la fama
que tiene Motilleja
por toda España.
Azafrán de Motilla,
lana de Mota,
llegando a Motilleja
guitarra y bota.
Seguidillas y jotas,
flauta y guitarra,
júntate con nosotros
en La Chicharra.
En noches de Chicharra
se cantas jotas,
seguidillas, parrandas,
se vacian botas.
Ni Navarra, ni Rioja,
ni de Ribera,
¡échame vino tinto
de La Manchuela!
Y si no te quedara
no seas membrilla:
¡échamelo de Cómpeta
o de Jumilla!
¡Qué chicharrilla!
Refréscame cantando
por seguidillas.
En el mesón La Trilla
se come oreja
pa escuchar a la Ronda
de Motilleja.
Quien revienta cantando
sube a los cielos,
quien no canta ni bebe...
¡ni pa mochuelo!
El que canta se encanta
y su mal espanta,
más se gana cantando
que gobernando.
La Chicharra es un lujo
¡Vaya una fiesta!
No es aceite de orujo,
que es virgen extra.
El Pitero de Inhiesta
no es ningún vaina,
saca de una pajita
una dulzaina.
¡Qué arte los Dulzaineros
de Alto la Villa.
¡Qué altos son, qué altos suenan,
qué alta es Castilla!
Miguelicos y cuervas,
tortas ceceñas:
a eso saben La Roda (y)
Ronda Alcucera.
Cuando cantan los gallos
motillejanos,
los de Londres con Luna (*)
van repicando.
Y es que el canto del pueblo
por toda España
se conoce y se goza
por Tarataña.
¡Que me desgarra
oir cantar en un corro
tantas chicharras!
SEGUIDILLAS MANCHUZAS
(Mejor que Andachegas, que lo mismo asustan)
Las cuadrillas murcianas
¡bonicos sones!
¡Y el Tío Paco qué par (de)
melocotones!
En la huerta de Murcia
vivir quisiera;
Esparragal o Henares
o Torreagüera.
Cuando chocan las pandas
en Benagalbón
pasa un motillejano
por un boquerón.
Ni el Marqués de Comares
gozó del baile
como goza esta ronda
por verdiales.
De Málaga a Albacete
me fui volando
y me vine de vuelta
chicharreando.
De Zambra a Motilleja
no hay más que un paso:
Quince mil litros de agua
y un manguerazo.
¡Que te via mojar
desde la coronilla
y hasta el calcañar!
Cuando íbamos camino
para Albacete,
te pregunté, morena,
por tu mollete...
Y tú me respondiste
con sonsonete:
-No está el horno pa bollos,
¡tienes paquete!
Pero luego a la vuelta,
por El Jardín,
me pediste las señas
de mi colorín.
Y yo te dije, nena,
con retintín:
-¡Con tanto vino y baile
ni pa ti ni pa mí!
Y es que cuando me voy
tú no has salío;
y cuando tú te vienes
yo ya me he ío.
Cazaor que presume
de matar siete...
¡seis ni cinco ni cuatro,
tres, dos ni unete!
¡Que los gazapos
se pillan a la chita,
chita callando!
Despedida te doy
con una almeja,
¡Dios te guarde hermosura
y son, Motilleja!
Despedida te doy
con junco y tejas: (**)
¡Jesús guarde la noche
de Motilleja!







